Ella ya no tiene nombre!
Si, ella existió.
Si la amé.
Si la consentí por años.
Si, me enseñó mucho.
Si, inyectaba su veneno constantemente directamente a mi corazón.
Si, la odie.
Si, sabía que era tóxica y no me importó.
Si, la asesine.
No fue fácil, y me dolió a mí y no a ella. Yo clave el puñal, yo tomé esa decisión pero no fue por mi mano que ella murió. Yo no podía eliminarla por qué ella se alimentaba de mi, así que vino Él, cuando yo tomé la decisión de sacarla y la aniquiló. Yo no tuve el mérito pero hoy disfruto de esa victoria que si es mía.
Si a veces la veo en la calle.
Sé que una parte de ella se levanta conmigo en la mañana pero cada día tomo ese puñal de nuevo y decido ser solo de Él.
Muchos me escucharon nombrarla ( ya ni siquiera le doy esa victoria, no le doy ese ápice de existencia.), muchos tal vez la vieron como un juego, parte de mi creatividad. Y es que suena como una metáfora, pero no, ella sí existió. La vi! La sentí! La tome en mis brazos, yo la abrazaba! Para mí ella fue más real que yo misma muchas veces. Y su muerte me dolió físicamente. Ardía en mi vientre, su sangre se espacio en mi rostro, la saboreé en mi boca.
No es, no fue, una metáfora. Ella es real y yo debo tomar la decisión a diario de tomar ese puñal y clavarlo de nuevo en mi pecho y gritar al cielo por qué Él elimine la muerte que habita en mí.
0 comentarios:
Publicar un comentario